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Aulas viejas con tecnologías nuevas

aula siglo XIX maestro cuadro
Tiempo de lectura: 1 minuto

Hace unos meses llegué a esta entrada donde el autor habla de una charla a la que asistió en la que se trataba la modernización de las aulas. Leyéndola y, sobre todo, observando las imágenes, me doy cuenta de que se nos está escapando algo. Y ya no es el uso o no de la tecnología. Tiene que ver con lo que comenta Rita Pierson en su vídeo: es cuestión de la actitud del profesor, es cuestión de”piel”: algo que solo lo puedes sentir.

Te animo a que leas la entrada completa y, si te apetece, dejes tu visión. Y mejor todavía, también puedes comentar, preguntar, cuestionar… los comentarios de los demás.

Mariano FERNANDEZ ENGUITA: Aulas viejas con tecnologías nuevas. [en linea] En Cuaderno de campo [acceso 14-nov-2018]

(Imagen: Die Dorfschule von 1848 -La escuela rural de 1848-. Albert Ankel)

Miguel
Profesor de la UPV http://about.me/mrebollo
http://www.mrebollo.es

8 thoughts on “Aulas viejas con tecnologías nuevas

  1. Muy interesante; a veces no somos conscientes pero la tecnología no es del todo necesaria, la mayoría de las veces puede hacerse lo mismo, igual de bien o mejor, sin las herramientas tecnológicas. Por otro lado, yo la veo inevitable. Actualmente los alumnos no entenderían una clase sin powerpoint, vídeos, actividades gamificadas, etc. Si bien es cierto que es mejor no abusar, y para según que cosas, quizá sean mejor los métodos tradicionales. Por ejemplo, para cualquier actividad que implique pensar de forma crítica, discutir, etc, yo obviaría estas tecnologías, distraen al alumno de lo realmente importante, e incluso pueden manipular su opinión sobre algún tema: las que cosas “que se ven” tienden a creerse, explicadas con palabras a veces son más difíciles de asimilar

  2. Hola. La verdad es que el artículo es interesantísimo y permite muchas reflexiones. Una primera es que nuestros alumnos viven los cambios (moda, tecnología,…) a velocidades vertiginosas y son menos “tolerantes” con aspectos antiguos (mobiliario, cuadros,..) porque los catalogan todavía de períodos anteriores. La siguiente consideración es que tampoco se justifica que nuestros alumnos estén a la “ultima” en aspectos de ergonomía, biofilia, etc., pero sí se sienten más próximos a esos espacios modernos e impolutos, porque es lo que ven en sus casas, los edificios o espacios que visitan (cines, centros comerciales, etc.). Ahora hay cambios muy rápidos y antes no. Y tercero, para no alargarme, más allá del espacio, decoración, mobiliario, etc. los medios utilizados, deben motivarles, de ahí esa anécdota con el power point. Ellos se manejan muy bien en ese campo, y nos obliga a utilizar un plus que contribuya a su motivación.

  3. Hola respecto a lo que se comenta aquí, pienso que de nada sirve lo que le pongas a un aula o a un estudiante si no le das una metodología apropiada para aprender. Es decir el alumno debe desarrollar unas actitudes y técnicas de trabajo que le ayuden a dominar la asignatura.

  4. Al ver la primera imagen, no he podido evitar recordar esos pueblos de antaño donde sólo había un maestro para todo el pueblo y un aula, donde se enseñaba a todos los niños del pueblo de diferentes edades mezclados, sin apenas recursos. Conozco a personas que han vivido esa situación (tanto profesores como alumnos). El ritmo al que crece la tecnología es arrollador, hemos avanzado más en esta generación que en varias generaciones anteriores juntas. En nuestra mano está el utilizarlos adecuadamente con imaginación y creatividad, para ayudar en la tarea del aprendizaje de nuestros alumnos.

  5. He leído el artículo y estoy de acuerdo con los comentarios de por aquí, especialmente con el de Mª Ángeles. Para mí hay, salvando las distancias, poca diferencia entre una imagen y la otra, así que estamos haciendo más de lo mismo. Vale que en la primera está el profesor con una vara “sancionadora” o al menos intimidatoria, y que en la segunda no hay ni profesor (como hizo la foto es normal que no salga, pero estar, está!!!) Y veo que en ambas imágenes los alumnos están sentados de forma que trabajan individualmente (afortunadamente ahora ya mezclados). En la imagen moderna hay una presentación proyectada que capta más la atención que un libro o una pizarra, pues parece que las proyecciones y luces nos “enganchan” más que un papel donde tenemos poca interactividad.

    Pero si queremos usar nuevas tecnologías, hemos probado a que los alumnos trabajen, discutan y razonen en grupo (casi me parece mejor disposición de los asientos para esto la imagen antigua que la actual), o que ellos mismos busquen respuestas utilizando los medios modernos que proporcionan una información rápidamente y que hay que valorar y procesar de forma correcta???? Para mí, esa sería la línea a seguir. Probablemente dentro de unos años pueda haber hologramas en 3D en las aulas y diremos que una presentación en power point era un atraso y un elemento arcaico, pero si el holograma hace el “mismo” papel que una presentación en power point con muchas animaciones y sonidos sin más seguiremos con las aulas viejas con tecnologías nuevas; es decir, más de lo mismo!!

  6. Leído el artículo “Aulas viejas con tecnologías nuevas”, en algunas cosas no estoy de acuerdo…

    Cierto que la imagen de 1848 es más entrañable y cálida, y la otra mucho más fría… aún así, las dos pueden ser igual de participativas, pero ninguna se ajusta a mi realidad, la cantidad de alumnos supera con creces a
    las dos situaciones.

    Como ya se ha comentado con anterioridad, si las herramientas no se emplean correctamente, pueden resultar contraproducentes. Ejemplo claro, un Power Point con exceso de texto. Pero, eso no resta la
    utilidad que tiene en el aula, yo me defino “pro-power”, lo asemejo a un libro con ilustraciones (aunque pensándolo mejor… no es buena comparación porque un libro, no de texto, sin ilustraciones nos deja más campo a la imaginación. En una asignatura ocurre lo contrario, nos interesa que esté los más ilustrada posible para que el alumno capte las ideas con exactitud, máxime en materias que no han visto o trabajado con anterioridad.), el Power Point ilustra nuestras palabras, comentarios, explicaciones, quizás por ello, en
    1848, los alumnos estaban tan distraídos y solo seguían al profesor unos cuantos (normalmente, las niñas), actualmente sigue ocurriendo (sin distinción de sexos) pero, en menor medida, no es tan idílico como en la segunda imagen.
    Siempre atienden los más interesados por la materia, los llamados aplicados o estudiosos, yo diría también… los curiosos; lo que ocurre es que las herramientas tecnológicas tenemos más posibilidades de captar atención (cuando se utilizan bien), salvo que el profesor vs materia sean tan cautivadores que no necesiten de otras herramientas.

    Lo que encuentro incómodo o no versátil es el mobiliario del aula, prácticamente son similares a los de antaño… sin la posibilidad de “jugar” con él, por ejemplo para trabajos en equipo, para formar círculos donde todos los alumnos de puedan ver, etc. son muy pesados y las aulas están sobre cargadas de pupitres… sin posibilidad de evitar ´arrastrones´ y dificultad del alumno para sentarse, de lo juntas que están las filas.
    Considero que es una parte importante dentro del aula para que todo funcione bien, y solemos olvidarlo.

    El artículo de “Formación continua y carrera docente”, es para meditarlo en profundidad. En principio y resumiendo… el profesor debe seguir formándose como en cualquier otra profesión y aplicar en sus clases los beneficios de la innovación en docencia.

    (Respecto al vídeo, he intentados varias veces abrirlo y me da error la página… lo intentaré mañana. No sé si
    es mi ordenador pero, me pasan cosas raras, como desaparecer el botón, para publicar, etc.)… Lo he intentado por otros medios y he comprobado que es el de Rita Pierson, ya lo ví y lo comenté anteriormente.

    Un saludo,
    maag

  7. Hola, he leído el artículo completo y me ha encantado como punto de meditación (otro) sobre la pareja educación y tecnología. Sigo creyendo que el debate debería estar en otra parte, quizás más cerca de lo que trata Rita. Las dos imágenes que maneja Mariano son interesantes, pero no las veo como prueba de cargo. Me explico: la primera es una pintura, por mucho que la intentemos ver como una fotografía, porque da el pego pero no me la acabo de creer; la segunda, al contrario, es una fotografía que podría ser una pintura: precisamente nos falta el profesor que es, paradójicamente, quien la toma, dejando indefensa a la PDI. Como bien se apunta, la PDI (o las diapos) puede convertirse en un martirio si se usa de forma inadecuada para proyectar texto; algo similar le ocurre a la pizarra. Donde da en el clavo, a mi parecer, es cuando plantea la tecnología como manera de ahorrar tiempo de aprendizaje del alumnado. De la burocratización del trabajo del alumnado prefiero dejarlo para vuestros comentarios, solamente diré que mis pestañas están quemadas de leer en este blog ;-)

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