Las competencias transversales, competencias blandas o soft skills cada vez son más valoradas por los empleadores, hasta el punto de que incluso se empiezan a considerarlas clave a la hora de seleccionar un candidato para un puesto de trabajo. Muchas universidades las están integrando dentro de sus planes de estudios, habitualmente como suplementos al título. Y las entidades de acreditación las emplean como indicadores (por ejemplo, los ‘student outcomes‘ que evalua ABET).
Presentaciones
Bueno, para empezar, me gustaría conoceros un poco más, así que voy a empezar por presentarme.
Soy Miguel Rebollo, un profesor de la Universidad Politécncia de Valencia. Soy titular de universidad e investigo en inteligencia artificial, en el GTI-IA. Recientemente he completado un master en física de sistemas complejos, centrándome en el análisis de redes y sistemas caóticos.
Como imagino que será también vuestro caso, he participado en diversos programas de formación del profesorado (en mi universidad hay un programa de fomración iniical) y hace tiempo hice también un Máster en enseñanza y aprendizaje abiertos y a distancia. Actualmente, pertenezco al un equipo de innovación educativa, en el que analizamos el uso de redes y medios sociales en el aprendizaje. El curso pasado tuvimos un proyecto sobre el uso educativo de las narrativas transmedia y continuamos trabajando en esa línea. Ya os contaré en otro momento de qué va todo eso.
Mi docencia está bastante repartida. En este curso, imparto
- Introducción a la programación, en la doble titulación ADE e Informática
- Social web behaviour & network analysis, en el Grado en Informática
- Trabajo colaborativo en red, una asignatura optativa en la Facultad de ADE
- Herrramientas de análisis semántico en el Máster de Comunicación Audiovisual
- Agentes de información y web semántica, en el Máster en Inteligencia artificial, reconocimiento de formas e imagen digital (MIARFID).
- e-Learning y redes sociales en el Máster en Informática (MUIINF)
Ahora te toca. Cuántame algo sobre ti. Y si es posible, me gustaría saber cuál es tu interés en el tema de este taller: el uso de medios electrónicos para la evaluación de competencias.
Inicio del taller
Hola.
Este blog va a ser una de las herramientas de trabajo que vamos a emplear en el taller “Innovaciones y propuestas para la e-evaluación de competencias en la universidad”.
Durante las próximas semanas iremos trabajando sobre cómo evaluar las competencias, empleando herramientas electrónicas.
La gran cantidad de información que es necesaria y su distinta naturaleza hace que las herramientas que proporcionan las plataformas de aprendizaje a veces sean demasiado rígidas y encorsetadas.
En este taller trabajaremos con algunas de las herramientas disponibles, pero ya te adelanto que serán necesarias ciertas competencias tecnológicas básicas. Posiblemente ya habrás visto muchas de ellas, así que no creo que tengas problemas en hacer un poco de bricolaje digital.
Bienvenidos todos y todas de nuevo… ¡y en marcha!
¿Las clases tienen que ser divertidas?
El otro día os lancé una pregunta rápida sobre lo contrario de “aburrido”. Y todo ha sido por esta entrada que os dejo a continuación. En ella se reflexiona sobre la tendencia actual a hacer que las clases sean divertidas: claramente relacionado con el fenómeno de la «gamificación» (creo que nunca me acostumbraré a esa palabra), pero también con el horror a las clases magistrales (aunque sean participativas) y la necesidad de que si no te lo pasas bien no aprendes.
Marc Ambit: Reflexiones de un profesor universitario (I): las clases no tienen porqué ser divertidas. En Esencial blogs [acceso 10-nov-2017]
En ese sentido, yo estoy de acuerdo con lo que se plantea. Para que una clase sea buena (así como el profesor) no es necesario que sea divertido. Yo reconozco que ha habido clases, como profesor y como alumno, en las que me lo he pasado bien. Pero no son precisamente esas de las que guardo un recuerdo especial. Como habéis comentado en entradas anteriores, hay algo más. Disfrutas cuando hay un reto. Cuando encuentras un desafío intelectual y con la ayuda del profesor consigues superarlo. Ese día sales de clase con satisfacción. Lamentablemente, días de esos hay muy pocos. Claro que también, si todos los días son muy buenos, no hay ninguno que sea especial y eso los convierte a todos en mediocres (bueno, quizá no tanto).
Por cierto. Si quieres saber los resultados de la pregunta, aquí los tienes
