Los niños no aprenden de la gente que no les gusta reflexión por Miguel - 21 febrero, 201918 febrero, 202526 Leyendo una entrada que habla sobre el factor humano en la educación (que te recomiendo que leas), he dado con este vídeo y la frase que da titulo a la entrada. Da mucho que pensar ¿verdad? Sobre todo, porque piensas que es para los niños. Pero yo me he descubierto pensando si me pasa lo mismo y ¿adivinas la respuesta? En este vídeo, Rita Pierson nos habla sobre eso: la importancia del factor humano, algo que, aunque hablemos de tecnología, no debemos dejar de lado Y me surge otra pregunta ¿estás seguro/a de que la tecnología es incompatible con ese factor humano? ¿qué relación tienes con quien que ocupa el despacho que está dos o tres puertas más allá del tuyo? (vía INED21)
Creo que, independientemente de cual sea el medio, el vehículo de transmisión, las dificultades añadidas de cada opción… la clave está en la COMUNICACIÓN. Siempre que exista una buena comunicación -presencial, semipresencial, o totalmente digital- podremos lograr un proceso de enseñanza/aprendizaje satisfactorio. ¿Es algo sencillo? Considero que no, pero ahí radica nuestra capacidad como docentes de adaptarnos a las necesidades de los alumnos a medida que éstos evolucionan. Y no sólo nuestra capacidad como docentes, sino como planteaba Delia, nuestra capacidad de desarrollar habilidades sociales y ser capaces de llegar a los alumnos a través de la vía que sea.
Aunque coincido en que el factor humano es imprescindible para que el proceso de enseñanza aprendizaje sea plenamente satisfactorio, creo que las TIC no suponen una barrera insalvable. Mi experiencia con la semipresencialidad es bastante positiva. Desde luego, en una videoconferencia síncrona hay más barreras para la interacción que en la clase presencial, pero si conocemos y ponemos en práctica las posibilidades que nos ofrece la herramienta tecnológica que utilicemos (trabajo en grupo, interpelaciones constantes, obligarles a participar con el micrófono o la cámara, etc.), como han comentado mis compañeros, los obstáculos se hacen bastante llevaderos. Respecto a la relación con los compañeros, si existe incomunicación, no creo que sea achacable a las tecnologías sino, precisamente, a una gestión deficiente de nuestras habilidades sociales.
Estoy bastante de acuerdo con mis compañeros. Creo que todavía falta un paso por dar y conseguir que la comunicación a través de las NNTT sea más fluida. Yo tengo comprobado en el Máster Semipresencial que en las clases presenciales los alumnos no tienen ningún problema en trabajar en equipo, comunicarse, opinar… la mayoría tampoco lo tiene a través del chat de la videoconferencia, pero, eso sí, es muy complicado que se lancen a hablar utilizando la cámara y el micro. Al final, nada puede sustituir el FTF.
Espera a los alumnos (porque creo que pasa más con los chicos) que empiezan ahora el bachillerato. Los que suelen jugar a videojuegos conectados a internet son capaces de comunicarse a distancia sin problemas. Y con Google home, Alexa y demás, nos empezamos a acostumbrar a manejar dispositivos mediante la voz
En buena medida coincido con vuestros. Parto de la premisa de que la tecnología y el factor humano son compatibles. Como docente mi experiencia en la docencia virtual es nula, tengo experiencia en docencia presencial y semipresencial, y aunque utilice intensamente el Campus Virtual, tengo un contacto personal o en grupo frecuente con mis estudiantes. En este sentido, disfruto de lo mejor de los mejor de la tecnología en tanto que nos permite ir más allá de lo que podríamos hacer de otra manera. Sin embargo, en la docencia presencial tenemos herramientas analógicas muy potentes como el languaje no verbal para interaccionar con los estudiantes. Estas herramientas no las tenemos en la docencia virtual, asi que supongo que hay que utilizar otros recursos para suplir estas deficiencias. ¿Conocéis alguno ?
No sé si te servirá de algo, pero a mí me funciona (a veces). Durante la videoconferencia, puedes crear desde la propia herramienta grupos pequeños (3 o 4 como mucho) y pedirles que opinen sobre algo y que se pongan a trabajar. Mientras están trabajando, te metes en sus grupos y de esta forma suelen ser más participativos y hablar mucho más que si lo haces con toda la clase a la vez. También trato de hacer muchas preguntas mientras hablo para que contesten a través del chat y lo comento en alto para que se sientan integrados en la sesión. Reconozco que si no colaboran es un infierno hablar durante horas a la nada.
Gracias Rebeca. Tengo que probarlo. En las clases presenciales del Máster de Profesorado los estudiantes son muy participativos, y creo que facilitarles la participación en las clases remotas puede ser muy beneficioso.
Estoy bastante de acuerdo con los comentarios que habéis hecho. Creo que para aprender es fundamental estar motivado y es mucho más fácil comunicar ese entusiasmo mediante el contacto personal. Aun así, en la docencia on line también se puede transmitir ganas de aprender proponiendo temas interesantes, respondiendo con diligencia a las cuestiones que se puedan plantear etc. Para que los niños aprendan, creo que es fundamental orientarles en el aprendizaje. Internet puede enseñar muchas cosas, incluso a veces, demasiadas y no necesariamente positivas.
Claro que son compatibles. Siempre y cuando no usemos las tecnologías para evitar ese factor humano, sino para reforzarlo. Lo que pienso de la docencia semipresencial, honestamente, es que es difícil mostrar ese factor humano en sesiones en las que hay que atender a los alumnos en clase presencial y al mismo tiempo a los alumnos a través del ordenador. Al menos para mí requiere un esfuerzo extra, y sinceramente, no sé si el resultado obtenido hasta el momento es el deseado.
Por recopilar lo que habéis ido diciendo, está claro que el factor humano es importante y que no se puede suplir con las máquinas. De hecho, para mi es el inconveniente principal de los MOOC, de muchos cursos en línea o de las malas iniciativas de aprendizaje inverso: que se sustituye la interacción entre personas por ver vídeos, rellenar cuestionarios y, como mucho, corregir la actividad de otro compañero. Por lo que comentasteis en las presentaciones, varios vais a comenzar (o estáis ya) en iniciativas de enseñanza semipresencial. Yo he sido profesor en ese tipo de docencia y mi experiencia es que los y las alumnas esperaban a las sesiones presenciales para hablar conmigo y resolver las dudas, problemas, etc. Se convertían en una especie de sesión de terapia :-) Y si estás en un curso o módulo completamente en línea, trata de pensar cómo mantener ese calidad que dan las relaciones cuando no hay coincidencia física. En ese caso no nos queda más remedio que usar la tecnología. Y mi pregunta era si es posible mantener relaciones de calidad de esta manera. Porque si no se puede, tenemos un problema.
Coincido contigo en la experiencia en la docencia semipresencial y las sesiones de terapia después de las clases presenciales. Mi impresión es que el alumno busca una mayor relación porque ya ha mantenido una relaciónde calidad con el profesor de modo no presencial. Las relaciones de calidad no presenciales, profesor-alumno, se pueden mantener sin problema (en otros ámbitos de la vida se mantienen relaciones de familia cuando los miembros no viven en la misma ciudad, se hacía antes cuando sólo se podía contactar mediante un teléfono fijo, …). El problema es que mantener la relación de calidad profesor-alumno cuesta mucho más en la docencia no presencial o semipresencial que en la presencial, donde la interacción simultánea con todo el grupo, a distintos niveles, es inmediata. En la docencia semi o no presencial se puede, pero supone un esfuerzo notable
Efectivamente, en mi experiencia en docencia semipresencial, las sesiones presenciales son empleadas por los alumnos para preguntar dudas y acercarse el profesor. En tres años de experiencia en este tipo de docencia, todavía no he tenido una tutoría por videoconferencia, a pesar de haberlo propuesto todos los años. La cuestión es si este hecho es debido al carácter semipresencial. Siempre me he preguntado qué ocurriría si la docencia fuese totalmente on-line, ¿me solicitarían las tutorías on-line? Creo que sí. Lo que me hace pensar que los alumnos, a pesar de todo, siguen prefiriendo el contacto personal.
Al igual que han manifestado otros colegas, considero que las TIC son básicas en la formación de nuestros estudiantes pero no podemos dejar a un lado el factor humano puesto que la relación profesor-alumno es fundamental para que se pueda favorecer el aprendizaje.
Estoy de acuerdo. Nada importante ni significativo puede hacerse realmente bien, sin que participen las emociones. Necesitamos recordar que tratamos con personas. A todos (estudiantes y profesores), nos gusta escuchar buenos consejos, que nos recuerden que lo estamos haciendo bien y/o que lo podemos hacer mejor, con algo más de esfuerzo. Estamos lejos todavía (a pesar de los grandes avances de la tecnología), de que las máquinas sustituyan de forma eficiente a un elogio, a un gesto de aprobación, o una sonrisa irónica en el momento oportuno. El trabajo en equipo, por ejemplo (el nuestro como docentes lo es, o mejor dicho, debería serlo), necesita de una interacción cara a cara. Algo bueno tiene ser una universidad pequeña…
Estoy totalmente de acuerdo con Mar Asensio, el factor humano y la tecnología son complementarias, pero de tener que elegir uno, el factor humano es sin duda mi elección. Por otra parte, el video está dirigido desde mi punto de vista a una docencia quizás mas personalizada, a niveles academicos de educacion primaria y secundaria. En la Universidad, según el tipo de asignaturas y el numero de alumnos, la atencion personalizada puede ser mas complicada porque las necesidades particulares son mas dificilmente detectables. En cualquier caso mejor que mediante medios tecnologicos solamente!
Considero que la tecnología es compatible con el factor humano. De hecho, en algunos casos, la tecnología puede ayudar a incrementar nuestro nivel de socialización. Sin embargo, creo que en educación, la interacción entre profesor y alumno es primordial.
Yo siempre apostaré por el factor humano y por una tecnología humanizada, por eso es importante, interesante y muy “jodido”, por el trabajo que añade, personalizar la tecnología e impedir que protagonice nuestras relaciones con los alumnos desde la frialdad, será, y estoy de acuerdo con todos los que lo apuntáis, útil desde un punto de vista didáctico cuando cada uno la haga suya ….Respecto a lo que indica Miguel, pues eso que se necesita más tiempo para una coordinación entre nosotros, efectiva.
Sería maravillo que el ser humano no formara parte de la educación de los niños. Es una afirmación muy dura, pero creo que en una sociedad donde el modelo educativo cambia con el gobierno de turno, es la mejor solución. Dado que eso es imposible, creo que las TICs son básicas en la formación. En las carreras técnicas, donde el adoctrinamiento es mucho más difícil, es totalmente compatible con la presencia de un formador (y digo formador y no adoctrinador). Todos hemos intentado seguir un curso de formación online en un programa “x” y al final hemos tenido que recurrir al consejo del tutor. Por qué?, pues muy sencillo, a día de hoy es más fácil interactuar con un ser humano que con un máquina. CIAO
Curiosa coincidencia, Miguel. Yo he utilizado el vídeo de Rita Pierson como material para mis clases de inglés instrumental con alumnos que están haciendo el último curso del Grado en Educación Primaria y que, por tanto, se van a convertir en educadores en un breve espacio de tiempo. Mi intención es la de que reflexionen sobre la importancia del factor humano en la educación, que considero es independiente del uso de tecnologías en el aula, pero cada vez más necesario si queremos que nuestros alumnos no solo adquieran conocimientos sino que se formen como personas. En mi opinión, la tecnología es perfectamente compatible con el factor humano. Lo importante es que en el aula haya espacio para ambos. Si solo hay sitio para uno, escojo el factor humano.
“Os haré la pregunta muy sencilla ¿puede un grupo de niños con acceso a Internet aprender solos? ” https://youtu.be/tcK2qCOHfVw
Gracias por el vídeo. No lo conocía y me parece una experiencia muy intereasnte la que describe ¿habéis tratado de hacer algo parecido? ¿tenéis alguna experiencia en este sentido? Imagino que algo mucho más dirigido, pero ¿hasta dónde introducimos el aprendizaje entre pares en nuestras clases?
A pesar de que creo que las TICs han revolucionado el mundo de la enseñanza y la han hecho llegar a personas que de otro modo no podrían disfrutar del conocimiento, creo que el componente humano es fundamental. Si bien las nuevas tecnologías nos permiten ver en directo a otras personas e interactuar con ellas, el calor humano no traspasa las pantallas. Creo que todos tenemos uno o varios referentes humanos en el mundo de la educación que cambiaron nuestras vidas y hemos querido tener un contacto face-to-face con ellos. Por otro lado, creo, igual que José Antonio, que a veces el contacto presencial con el alumno despierta en éste una vocación que a través de una pantalla es mucho más difícil despertar
El error es pensar que la tecnología despoja de lo humano,que es lo que parece que se traslada a la cultura popular, tampoco es la antítesis de la capacidad analítica, y el pensamiento crítico que es lo que hay que fomentar con o sin tecnología.
Evidentemente, más allá de los libros o de la tecnología, el factor humano es fundamental. Los estudiantes pueden aprender de alguien que no les gusta; es más, muchas veces, los estudiantes aprenden a pesar del profesor. Sin embargo, la conexión con un profesor especial puede despertar una vocación y cambiar el rumbo de una vida…
Como ya comenté en una entrada anterior, sigo pensando que la tecnología es una herramienta y por tanto el factor humano sigue siendo igual de importante que siempre. Si me apuras es más importante dado que la tecnología en general es muy fría. No es lo mismo ver una charla en directo que por videoconferencia, por mucho que las herramientas te permitan interactuar. El calor humano sigue siendo fundamental. Sobre la relación con quien ocupa el despacho dos o tres puertas mas allá… tengo la suerte de pertenecer a un departamento en el que la gente en general se lleva muy bien. Tomamos café juntos (sí, en mogollón), hacemos cenas, organizamos excursiones… y eso se nota a la hora de compartir asignaturas o coordinar semestres. Es importante que tu compañero no sea un desconocido.
De acuerdo contigo Sota…y añado… Suelo utilizar simulaciones y vídeos, pero, sobre todo, entablar debate sobre un fenómeno físico (…recuerdo aquí que soy “profe” de Física…) o una aplicación física es tan interesante como ver lo que el/la autor/a nos muestra en el soporte correspondiente. Además, desde mi experiencia en la “Univ. de la Experiencia” (…valga la redundancia…), mucho/as de ello/as me recuerdan sus “prejuicios hacia la Física” desde pequeños… Sin embargo, ahora disfrutan “cacharreando”, acercándose a la Física que nos rodea, y disfrutando de poder entender lo que era un misterio para ello/as. Por cierto, imparto, junto con Pedro Campos (Química) y Carmen Tenorio (Biología), la asignatura “Ciencia Fundamental en el siglo XXI”.