TIC ¿son la solución? reflexión tecnología por Miguel - 20 febrero, 201918 febrero, 202543 La verdad es que esta es una imagen que no me resisto a usar en casi todos los talleres que doy, porque para mi es la idea fundamental ¿para qué estamos usando las TIC? Ahora estás analizando tu competencia digital, pero ¿hasta dónde debemos usar la tecnología en el aula? ¿enseñas mejor con las TIC? ¿qué ventajas tiene? ¿y qué inconvenientes? Hace ya algún tiempo, Antonio Bartolomé (@abartolome) puso un ejemplo que desde entonces he hecho mío. Hablaba de la película “El nacimiento de una nación”, en la que se usó por primera vez un travelling. https://youtu.be/oqBkfy5yxXU?t=3465 Hasta entonces, las películas eran como obras de teatro: la cámara estaba fija y los actores seguían entrando y saliendo de la escena por los laterales (Frankenstein, 1910). Nosotros tenemos que buscar también la forma de “mover la cámara” cuando aplicamos las nuevas tecnologías. Usar medios electrónicos para seguir haciendo lo mismo no tiene sentido. ¿qué diferencia hay en tener usar un libro o dejar un PDF? ¿entre dar una hora de clase magistral o dejarla grabada en un vídeo (o en 6 vídeos de 10 minutos)? ¿en hacer un examen tipo test en papel o un cuestionario en línea? Podemos ser profesores innovadores como el de la viñeta, pero yo espero de vosotros algo más. Así que no me dejéis mal ¿cómo usáis vosotros la tecnología? Me gustaría conocer de qué forma “movéis la cámara” para hacer algo distinto, algo que no podéis hacer sin el apoyo de la tecnología. (Imagen: Educative innovéision, by: Néstor Alonso, CC-BY-SA 2.0)
Llego tarde a esta entrada del blog. En mi caso, también me limito al aula virtual compartiendo contenidos y fomentando la participación y comunicación con los alumnos con las herramientas disponibles. Las TIC resultan de gran ayuda tanto para el aprendizaje como para la comunicación con el alumno, pero previamente hay que tener claro el objetivo de cada actividad y qué herramienta resulta más adecuada.
Más vale tarde que nunca, dice el refrán. Fundamentalmente utilizo el aula virtual de las asignaturas cuya docencia es presencial para comunicarme con los alumnos (mediante anuncios y correos electrónicos) y colgar materiales diversos (documentos word o pdf, powerpoints, enlaces a páginas web y enlaces a vídeos). En la asignatura online a todo lo anterior he añadido el uso de Blackboard Collaborate Ultra para hacer sesiones síncronas, evaluar la defensa del trabajo escrito que entregan como parte de la evaluación de la asignatura y también como herramienta para hacer la revisión de las distintas actividades de evaluación. Por todo ello, coincido en la idea de que las TIC son una herramienta más a utilizar en la docencia, siempre y cuando aporte algo al proceso de enseñanza-aprendizaje.
Bueno, quizá pueda parecer que abuso un poco de las NTIC pero debido a la asignatura que imparto (Innovación) el modelo de clase que ofrezco dista en su concepción y desarrollo de otras materias. En primer lugar, la metodología es diferente y como uno de los objetivos que me propongo es que los alumnos sean autónomos a la hora de descubrir y utilizar sus propias herramientas digitales, intento cambiar mi rol y trato de enseñarles no solo cómo usarlas, sino también cómo elegir y organizar los recursos de la forma más idónea, así como las estrategias adecuadas de planificación y de inclusión en sus programaciones. Además de las herramientas del Aula Virtual, utilizo bastante los vídeos e imágenes para hacer videopoemas o booktrailers. También suelo hacer líneas del tiempo con Tiki-Toki o mapas conceptuales con Coogle o Popplet. En las asignaturas más relacionadas con la didáctica trabajo con Quizlet y con Tools for educators cuando quiero que elaboren de manera sencilla sus propios materiales. Trato de hacer de guía y asesora con mis alumnos e intento que sepan que el modelo ideal que persigo es el TPACK (Technological Pedagogical Content Knowledge), es decir, la integración del contenido, de la tecnología y de la pedagogía con el fin de que el aprendizaje sea efectivo y duradero. Y como una imagen (canaltic.com) vale más que mil palabras… https://uploads.disquscdn.com/images/c5393c336ea2ab90ff63372acd516e4d8558893a944863662a2a0026655f886a.jpg
Bajo mi punto de vista, las TIC facilitan la comunicación entre los distintos actores del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que las limitaciones espacio-temporales desaparecen. Un buen uso de estas herramientas (e-mail, foros, etc.) puede, por ejemplo, favorecer el soporte a los estudiantes. En definitiva, es posible dar una mayor flexibilidad al proceso y aumentar su eficacia. Por otro lado, la realización de actividades que requieran el uso de las TIC ofrece la posibilidad de llevar a cabo un mejor seguimiento de los estudiantes. A través de esta monitorización “continuada” (y automatizada) sería posible, por ejemplo, una identificación temprana de aquellos alumnos con un riesgo elevado de no alcanzar el nivel de desempeño mínimo exigido. De este modo, se podría actuar a tiempo y evitar su fracaso.
Creo que las TICs son necesarias hoy en día pero sin abusar. Se cae en el abuso por el ya comentado tema de la modernidad. Parece que si no se usan las nuevas tecnologías no eres un buen docente. Yo creo que el buen docente hace un uso equilibrado de las TICs y de la metodología tradicional. En línea con esta creencia, es lo que yo intento hacer
Como supongo que sea el último en llegar me atrevo a lanzar algunas conclusiones sobre las opiniones que han dado mis compañeros, sin ánimo de suplantar al moderador (perdona mi osadía, Miguel). Advierto, en general, que el debate ha caído en una espiral dicotómica: tradicionón VS modernidad; tecnología VS humanismo; fondo VS forma. Por otra parte, suele ser la manera habitual de afrontar los debates, pues la contraposición de ideas es muy enriquecedora en este tipo de ejercicios dialécticos. Sin embargo, como han dado a entender algunos compañeros: en el punto medio está la virtud. Recogiendo aportaciones que considero representativas de ese punto medio, me quedo con estas dos: “tecnología = herramienta” (José M. Sota) y “el papel del profesor sigue siendo muy importante para dar sentido a ese uso de la tecnología” (Miguel, moderador). Mención aparte para el comentario de mi compañero Luis Marí: suscribo todo lo que dice, no lo hubiera podido expresar mejor y me ha gustado mucho su analogía con la Termodinámica (será por afinidad). En cuanto a la sana discusión mantenida entre Consuelo y Miguel y con la humilde intención de aproximar sus posturas enfrentadas (“pues vamos a tener que acordar que no estamos de acuerdo”, Consuelo dixit), creo que los dos tenéis razón, en parte. Me da la impresión que pretendías comparar cuestiones que no son comparables. Me explico. Interpreto que Consuelo está considerando la calidad docente desde un enfoque metodológico, esto es de fondo (“pdf que diseño para el autoprendizaje del alumno”, “los pdf que empleo y comparto con los alumnos son el esqueleto sobre el que se cimenta la clase magistral”, “pdf que elaboro para las clases no presenciales”); se puede deducir que hace referencia a que elabora materiales propios pensando en las necesidades reales de sus alumnos, lo que podría interpretarse como un enfoque basado en el aprendizaje significativo y personalizado, pues no se limita a reproducir los contenidos elaborados por otros y, quizás, no suficientemente adaptados a sus estudiantes. Por el contrario, da la impresión que el enfoque de calidad docente al que hace referencia Miguel es meramente formal, reflexionando sobre las posibilidades que nos ofrecen las TICs de presentar, ofrecer, compartir y recibir la información (“diferencia entre el pdf y el libro”, “bring your own device”, “elemento hipermedia” o “formato y estructura”). Como decía y si estoy en lo cierto, no es que no estéis de acuerdo, si no que nunca lo vais a poder estar… ¡y teniendo los dos razón!. En mi opinión el malentendido que os ha llevado a ese falso desacuerdo es querer comparar dimensiones diferentes de la docencia: aspecto de fondo (contenido) y aspectos de forma (formato). En lo que sí estamos todos de acuerdo es en la necesidad de alcanzar el grado máximo de calidad en nuestra docencia, tanto en su fondo como en su forma. Como aportación adicional al comentario inicial de Consuelos “esto es el espíritu de la Universidad desde sus inicios, críticas y aportaciones al sistema datan de la época de Newton, Locke, …” Y el científico de mayor prestigio del siglo XX (Einsten), que se consideraba a sí mismo como un renegado en el entorno académico.
De nuevo, veo que soy de los últimos en incorporarme. Disculpdame, Miguel y todos los demás, pero estamos con papeleos que no nos dejan ni respirar, como casi siempre. Habiendo leído las opiniones de todos mis compañeros me atrevo a afirmar que, con una visión general, se tratan diferentes puntos de vista sobre una misma cuestión, que es bastante clásica: Encontrar el adecuado equilibrio entre tradición y modernidad. El error habitual, más propio de la juventud por su inexperiencia, suele ser presentar una actitud demasiado visceral con respecto a las nuevas tendencias que, en muchas ocasiones, tienden a denostar y rechazar lo tradicional por mera contraposición con lo moderno. Este tipo de actitudes demasiado radicales suelen carecer de un análisis reflexivo de las aportaciones reales que traen consigo las nuevas tendencias (en este caso las tecnologías en educación), además de menospreciar una gran virtud asociada a la tradición, que generalmente no es más, ¡sino mucho más!, que el conocimiento depurado de todas las experiencias anteriores. Realizando un símil termodinámico, perdonad mi predilección hacia mi ámbito de conocimiento, advierto cierto paralelismo entre el comentario que realiza nuestra compañera Irene Baños (“Pienso que hay que combinar todo tipo de recursos”) con el grado de desorden o caos de un sistema, que se complementa a la perfección con el planteamiento expuesto inicialmente por nuestro mentor y moderador Miguel (“dar sentido a ese uso de la tecnología”), lo que representaría alcanzar el estado de equilibrio. Explicándome más detalladamente, lo que quiero dar a entender es que las posibles combinaciones entre las diferentes metodologías didácticas, tecnologías de la enseñanza y técnicas evaluativas dan como resultado un universo semi infinito de posibilidades en las que es muy fácil sentirse complemente solo, desorientado, perdido. En muchos casos los profesores están aplicando los métodos didácticos por imposición y no por propia convicción. Las nuevas tecnologías, por apariencia… y no en esencia; y las técnicas evaluativas por comodidad… y no por su idoneidad. Sólo aquellos que sean honestos con su vocación y adquieran un compromiso real de mejora continua, formándose y cultivándose de manera integral en estas tres vertientes (pedagógica, tecnológica y evaluativa), serán capaces de plantear propuestas didácticas coherentes y alcanzar, al fin, el estado de equilibrio. Seguro que todos vosotros lo hacéis muy bien, como no podía ser de otra forma. En mi caso, dejaremos el beneficio de la duda. En definitiva, y en mi caso concreto: No reniego del progreso, pero tengo predilección por los clásicos (como habréis podido intuir por mis opiniones), si bien apoyado en dos frases muy antiguas que mi abuelo, maestro albañil, se atribuía: “La Edad de Piedra no se acabó porque se terminaran las piedras”, que no era suya. Pero esta otra sí: “Para llevar un saco de cemento a veinte metros no hace falta un camión, sino cemento en el saco”.
Debido a la materia tan tradicional que imparto, limito las TIC a colgar documentos (leyes, escrituras, sentencias, etc.) en el aula virtual.
En mi caso, considero que tengo mucho que aprender. Utilizo mayoritariamente el aula virtual, colgando contenidos , enlaces de interés a videos, etc y utilizo tambien el buzon virtual para la entrega de trabajos, informes, pero poco mas. Me encantaria ampliar la “oferta” en TIC en mis asignaturas, pero desconozco los recursos. Espero que el curso me ayude en este aspecto.
La herramienta que más empleo es el aula virtual para dejar contenidos de la asignatura e interactuar con los alumnos. También utilizo el vídeo para introducir diferentes contenidos y el foro y las wikis. He utilizado también otras plataformas como Canvas Instructure para realizar proyectos de telecolaboración entre mis estudiantes del Máster de Profesorado y futuros profesores de inglés de una universidad alemana.
La herramienta que más empleo es el aula virtual para dejar contenidos de la asignatura e interactuar con los alumnos. También utilizo el vídeo para introducir diferentes contenidos y el foro y las wikis. He utilizado también otras plataformas como Canvas Instructure para realizar proyectos de telecolaboración entre mis estudiantes del Máster de Profesorado y futuros profesores de inglés de una universidad alemana.
Personalmente, considero que no innovo mucho, necesito aprender en este curso. La herramienta que más empleo es el aula virtual para dejar contenidos de la asignatura y comunicarme con los alumnos. En clase utilizo presentaciones ppt, videos, páginas web y bases de datos bibliográficas. https://uploads.disquscdn.com/images/5b6d66ae8672cebfa88f549a7079528b165a7c1abfb42b70198c2dcc81ed0781.png
Yo empleo vídeos, imágenes, animaciones, etc. Les invito a utilizar rúbricas antes de que presenten trabajos (una manera de autoevaluarse) Les invito a comprobar las herramientas antiplagio. Intento que utilicen el móvil en clase para buscar información, de forma dirigida. Les hago test con socrative para que se autoevaluen (en horas de clase). También les doy la opción de lanzar el test fuera de clase, por si quieren profundizar.
En relación con la imagen: es indudable que utilizar TIC para sustituir al papel, a los libros de texto, a los apuntes, etc., tiene ventajas para los docentes. La más evidente es que se prescinde del uso de la tiza, lo que evita evidenciar una mala caligrafía y nuestras habilidades para el dibujo en la pizarra, además añade color y sonido a nuestras clases magistrales, pasar un video de youtube…. sin olvidar lo satisfechos que salimos del aula después de haber conseguido pasar las 40 transparencias que teníamos como objetivo para ir bien con el temario, claro…¿Qué más se puede pedir? En mi opinión esto son sólo cambios estéticos, si en esto basamos nuestra utilización de las TIC y todo lo demás sigue igual, estamos cogiendo el rábano por las hojas y difícilmente conseguiremos que algo cambie/mejore. El interés por nuestras lecciones irá decayendo y nuestros alumnos que antes tomaban apuntes en clase, ahora… ¿para qué?, está todo en el aula virtual. El mero hecho de utilizar una TIC no mejora gran cosa por sí mismo, según cómo se use podría incluso ser perjudicial. Es necesario un cambio de mentalidad y de puesta en práctica combinada de otras metodologías adicionales. En mi experiencia, una aportación más valiosa del uso de ciertas TIC, tiene lugar fuera del horario de clase. Consiste en la posibilidad de que los alumnos desarrollen tareas y actividades en cualquier lugar y momento, y que sus progresos puedan sean monitorizados por el profesor sin necesidad de que sea en el despacho, en el horario de tutorías. En la asignatura Diseño de Aplicaciones Electrónicas utilizo Google Sites para que los miembros de cada equipo de trabajo desarrollen las soluciones a los proyectos PBL (entregables que se les proponen), de una forma colaborativa y supervisada. Anteriormente usaba Wikispaces, hasta que cerró.
En mi caso no innovo mucho. Lo único que he hecho alguna vez es organizar pequeños concursos entre los alumnos. Normalmente suelo montar un simulador para el que hay que diseñar un sistema de control. La solución de partida la genera un software de forma automática y el objetivo es que ellos obtengan mejor nota. Además de picarse entre ellos para obtener la mejor solución, lo que más les motiva es vencer a la máquina. Siempre les digo lo mismo: “Si no sois capaces de mejorar lo que ha hecho el PC, ¿quién os va a contratar?”.
No me identifico con el profesor de la caricatura, pero me parece uno de los usos posibles de las TIC en algunos contextos, Personalmente, utilizó las herramientas informáticas en función del tipo de actividad que desarrollo con mis alumnos, los objetivos de aprendizaje y que quiero evaluar. Mi herramienta básica es el aula virtual, fundamentalmente, aunque no exclusivamente, como deposito de contenidos. Dentro de las herramientas que proporciona nuestro Campus Virtual suelo utilizar aquellas con las que trabajo más comodamente y que me parecen más apropiadas para cada asignatura en particular. Las que más utilizó son las herramientas de actividades para proponer tareas y recoger los trabajos de los alumnos (informes, memorias de prácticas, etc) y realizar pruebas de evaluación (formativa o sumativa). En el Máster de Formación de Profesorado utilizo los foros de discusión para debates y realización de trabajos en equipo. Hace dos años redescubrí la video conferencia, que he utilizado para clases remotas en el Máster de Formación de Profesorado, y que me habría gustado utilizar para las tutorias remotas. Sin embargo, mis alumnos no comparten mi entusiasmo, prefieren el correo electrónico o los pequeños video-tutoriales que hemos ido desarrollando estos años para explicar procedimientos de laboratorio o informáticos y discutir análisis de datos. Por supuesto, utilizo en mis clases varias herramientas informáticas especializadas que en michas disciplinas nos han permitido enriquecer la formación que damos a los alumnos pero eso me parece como el “valor” para los militares, esta implicito en el trabajo.
Yo creo que hay que aprovechar los medios que pueden favorecer la motivación por parte de los alumnos. El poder utilizar, por ejemplo, un ppt con animaciones, videos, simulaciones etc es muy útil. Yo tengo comprobado que, cuando les pongo un video, especialmente en inglés, prestan mucha atención. Por otra parte, cuando hacemos problemas en clase sólo con boli y papel y les voy ayudando con las dificultades, también manifiestan mucho interés. Pienso que hay que combinar todo tipo de recursos. Un pdf es más asequible que un libro y se puede adaptar mejor a las necesidades del aprendizaje, pero el libro es fundamental para elaborar un pdf. Hacer pruebas on line o ver una clase grabada tiene ventajas cuando no se puede estar presente. Pero creo que el entusiasmo se contagia mejor con el contacto más personal. No he leído nada de G. Carr (lo anoto como deberes) pero si que me ha resultado muy interesante la lectura de “excedente cognitivo”, hay mucha gente dispuesta a compartir sus conocimientos en todos los campos imaginables y esto es admirable. Como todo, también puede tener el inconveniente de la manipulación de las ideas. Pero esto no es un problema de la herramienta ni del progreso, sino del uso que hagamos de ellos.
Personalmente, trato de hacer uso de la tecnología cuando de alguna forma supone un valor añadido sobre las metodologías tradicionales. Por ejemplo, la utilización de vídeos o software de simulación en el ámbito del diseño de máquinas añade información a lo meramente escrito o dibujado en el texto, permite clarificar conceptos, añade la dimensión temporal y estimula el interés de los estudiantes. El ejemplo del pdf del que habláis, en muchas ocasiones solo suponer una excusa para que los alumnos no tengan que adquirir costosos libros; personalmente, les sugiero que impriman los pdf y que escriban sobre ellos, cuanto más, mejor. Eso sí, a veces me siento un poco… https://uploads.disquscdn.com/images/db050645b807c6d61751c99e9999af91e80b5e86a731f34afa66b6e238ef7a13.jpg
Sota, socorro. La aplicación no deja subir fotos (y pesa menos de 100K). Así que no puedo subir la fotito del post anterior. Sooooorry
Las TICs, ¡que gran invento!, ¡nos ha salvado la vida!. Pues si, nos ha salvado la vida. Por lo menos a los profesores de ingeniería. Alguien puede concebir que se dé clase de diseño industrial si no tenemos un programa CAD. Alguien puede concebir que enseñemos gestión del mantenimiento sin un programa GMAO. Os imagináis enseñar a gestionar la producción sin un programa ERP. Yo personalmente no (y para la discusión) el que lo haga sin estas herramientas, está formando a sus alumnos con medios docentes de su abul@. No utilizar las TICs más avanzadas condena a nuestros alumnos al paro. Bien es cierto que hay muchas cosas más que las TICs. Como comenté en un post, la competencia del trabajo en grupo es complementaria de las TICs. Os pongo un fotito donde mis alumnos mezclan la formación con herramientas TICs (para formación Lean Manufacturing) y el trabajo en grupo con herramientas LEGO. Por cierto, la foto es del martes pasado. CIAO
Sí, claro, cuando las TIC son parte de las habilidades profesionales es obligatorio incluirlas. Aunque en esos casos tenemos el dilema de cuál usar ¿la más empleada fuera? aquí tenemos el problemas de las licencias y de seguir el ritmo que marcan las grandes empresas ¿una más “didáctica”? porque otras veces lo que interesa es aprender la filosofía de la herramienta correspondiente. De hecho, ya lo veréis cuando llegue, en este taller no acabo de tener una opinión clara sobre la herramienta para trabajar con portafolios.
https://uploads.disquscdn.com/images/d32664c6aa77c85ca46413cbadba87963126c76f444046d18e6612637032a6d2.jpg Ahora he conseguido subirla. CIAO
Los medios electrónicos nos facilitan la comunicación con los alumnos ya que la ‘sacan’ del espacio físico de la clase y permiten una interacción diferente. A mí, me han permitido realizar aproximaciones docentes que de otra manera hubieran sido imposibles por la inmediatez o por la sobrecarga de trabajo que me hubiesen supuesto. Respecto a las preguntas que nos planteas, claro que puede haber diferencias… o no haberlas. Si el pdf está sacado de manera más o menos literal del libro, la diferencia con el libro será nula o menor, pero si el pdf está diseñado para el autoaprendizaje del alumno, como ocurre en la docencia no presencial, la diferencia es absoluta. En mis clases presenciales, los pdf que empleo y comparto con los alumnos son el esqueleto sobre el que se cimenta la clase magistral. Los pdf que elaboro para las clases no presenciales están desarrollados para orientar/acompañar el autoaprendizaje del alumno y conllevan reflexiones, ejemplos/casos resueltos y retos. Cambio incluso el lenguaje y la forma de dirigirme al alumno. Lo mismo ocurre con un test en papel o una evaluación en el aula virtual, aun siendo la misma, en el aula virtual tiene la ventaja de la inmediatez en la corrección, con el añadido de que no requiere intervención por parte del profesor, si a esto sumamos que se puede dar una retroalimentación automática en función de la respuesta está claro que la tecnología es de gran ayuda desde el punto de vista didáctico. No obstante, aunque el profesor de la viñeta no sea ejemplo de innovación, tiene a su disposición un conjunto de medios que, salvo el dedo interactivo, no está mal. En ocasiones, los que somos pioneros hemos tenido que ‘pagar’ por trabajar y traer de casa los medios.
El otro día estuve probando uno de los nuevos paneles interactivos Promethean que el gobierno de La Rioja va a poner en los coles. Con ellos tienes un dedo interactivo la mar de chulo y útil…
Hmmmm, yo no veo la diferencia entre el pdf y el libro. Está claro que no es lo mismo un material que sea complemento a una clase presencial que el material para la docencia en línea, en la que sustituyes el diálogo real con un diálogo a través de los materiales (diálogo didáctico mediado del que habla García-Aretio). Pero a lo que me refiero es que a tener el documento impreso en papel a tenerlo en formato electrónico no hay diferencia más allá de la forma de distribución. Y lo mismo ocurre con los test: está claro que facilita la corrección y la disponibilidad para los y las estudiantes. Pero, desde el punto de vista del aprendizaje ¿qué diferencia hay? Y sobre lo de traer los medios de casa, ya no por nosotros, si no por parte del alumnado, tenemos lo que se conoce como BYOD (bring your own device): se emplean los dispositivos personales y no los del centro. Por ejemplo, en mis clases, cada vez es más frecuente ver a los chicos y chicas con su propio portátil al lado del ordenador del laboratorio (que se queda apagado). Esta pregunta va para todos ¿qué pensáis de esta alternativa?
Que en las universidades faltan mesas electrificadas y wifi de alta capacidad… los alumnos van siempre por delante.
Pues vamos a tener que acordar que no estamos de acuerdo ;) Yo he visto documentos pdf que me han producido sonrojo, meros manuales traducidos o fotocopias de libro o escaneos de las antiguas transparencias, y documentos pdf elaborados con un criterio y con unas herramientas docentes que son una maravilla. Respecto a las autoevaluaciones o pruebas, estas pueden ser un simple test que da igual en que soporte se realice o un test que produzca retroalimentación e indique al alumno qué concepto no ha tenido claro cuando la contestación haya ido incorrecta y se ilustre con un ejemplo o se le remita a los apartados de teoría que debería repasar. Eso produce aprendizaje. Por último, al igual que cuando doy clase espero que en el aula haya una pizarra y tiza, a estas alturas espero / deseo que los medios materiales (electrónicos) básicos estén cubiertos. Como apunta Sota, en ocasiones faltan medios básicos como wifi de alta capacidad, … Si el alumno se trae su ordenador y no enciende el del laboratorio… ¿por qué será? ¿habrá alguna razón? ¿les gusta pasear el equipo? ¿el ordenador del laboratorio está obsoleto? Acepto otras versiones y no creo que la mía sea la única, seguro que la verdad está en algún lugar en medio…
Y por cierto, un pdf puede tener hipervínculos, audio, video, comentarios,… puedes trabajarlo de forma colaborativa en servicios como Perusall, puedes hacerle anotaciones en una tableta o un convertible sin estropearlo, puedes actualizarlo con información adicional o cambiar erratas o información obsoleta. Un libro… adorna mejor el salón. Son diferentes. Si la persona hace el mismo uso es cuando no se ve la diferencia. Volvemos a mi viñeta :-)
Un pdf como el que comentáis: con enlaces, vídeo, comentarios, anotaciones colaborativas… ¿es un pdf? Lo que hemos hecho es encorsetar un elemento hipermedia dándole un formato y una estructura secuencial artificial cerrado para modificaciones. Cuando hablaba de apertura o flexibilidad en los contenidos o a quitarnos del centro me refería a estas cosas ¿Por qué no dejarlo en un espacio en el que nuestros alumnos/as puedan ampliarlo, modificarlo, personalizarlo, compartirlo libremente y de forma sencilla? Realmente estamos muy de acuerdo, aunque no os hayáis dado cuenta :-D
Para mi resulta básico que en clase puedan utilizar sus dispositivos y todos lo hacen, el entorno académico además no presenta las dificultades que se pueden dar en un entorno laboral a nivel de limitaciones de uso laboral-personal.
Totalmente de acuerdo. La tecnología hoy es un medio de comunicación que nuestro alumnos valoran enormemente. La duda siempre queda en lo que se pierde a través de lo analógico, ya son famosos los libros de Geoge Carr reflexionando sobre esto. La otra es cuando se nos utiliza para vender productos sin que seamos conscientes de ello. Tal vez hay que recordar la importancia de volver a revisar la metodología didáctica y luego aplicar las herramientas tecnológicas, con coherencia y analizando, de forma crítica, pérdidas y ganancias. A veces es bueno sentir con algunos de eso sentidos que infrautilizamos.
Sip, pero no se puede leer a Geroge Carr solo. Hace falta la otra visión. Yo siempre recomiendo leer a la vez “Excedente Cogitivo”, de Clay Shirky. Os dejo un enlace al primer capítulo.
Bien, y vuelvo a agradecerte la rapidez y la ampliación de la información, es interesante aunque también posee un grado de idealismo, o tal vez de cierto “romanticismo”, que puede ser achacado a Carr. Calcular el tiempo libre en horas disponibles es muy norteamericano, como si de un capital se tratase cuantificable y utilizable, me parece interesante en los ejemplos de buen uso de herramientas digitales, lo cierto es que también pueden ponerse muchos de mal uso. La gente joven hoy cree en lo que ve, oye o lee en las redes a través de “personas” en los que ellos confían. Estas personas -como ciertos periodistas- opinan de todo y en esa credibilidad olvidan a los verdaderos referentes del mundo actual que no son, en muchos casos, youtubers. Puede que estemos asistiendo a un cambio profundo. De todos modos me quedo con los buenos usos y la creencia positiva del Conectivismo pero con sentido crítico y revisión de las grandes ideas de la Didáctica, que son muchas y algunas antiguas, que no viejas.
Tecnología = herramienta. Si convertimos la tecnología en un fin olvidamos nuestro objetivo, que no es otro que el aprendizaje de nuestros alumnos. Existen múltiples diferencias en efecto entre usar un pdf o un libro, una clase magistral o un vídeo, un test en papel o un kahoot. Pero las diferencias a favor o en contra las marca el uso que hacemos de esos elementos. El papel del profesor sigue siendo muy importante para dar sentido a ese uso de la tecnología. La tecnología no deja de ser un facilitador, pero su uso competente (y volvemos ahí al tema de la competencia digital del docente) determinará si aporta algún valor o no. Porque esa es la clave, el valor que aporta el uso de una técnica docente basada en tecnología. El problema de las modas en educación, no solo las tecnológicas, es que nos llevan a aplicar novedades sólo por el hecho de aplicarlas. Este artículo da buena cuenta de muchas de esas prácticas. Dicho esto, mis alumnos buscan recursos en internet, no en una enciclopedia. Realizan trabajos cooperativos en herramientas que me permiten a mí comprobar cómo han trabajado, utilizan sus móviles para contestar cuestionarios que me permiten tener un feedback de las exposiciones de sus compañeros, almaceno los trabajos en formato digital en buzones de entrega del campus virtual, pongo anuncios que ellos pueden visualizar en sus móviles,… Podrían hacer lo mismo sin tecnología, pero creo que no sería mejor.
https://uploads.disquscdn.com/images/6286d2f481cf69c761c8e5bdbf46013b84c171ca7ef4266070d66b525cc54714.jpg A mí esta imagen me gusta mucho y tiene que ver con la implantación de tablets en los coles…
Muy buena, y , tristemente, muy real. Os animo al resto a que añadáis alguna de vuestras viñetas favoritas.
Para mi la tecnología es algo más que una herramienta, es realmente un cambio en el entorno que afecta profundamente a cómo interactuamos. El cambio de la pluma al bolígrafo fue un cambio de herramienta, muy criticado, por cierto, porque empeoraba la caligrafía (me gustaría ver qué dirían sobre la letra de nuestros estudiantes :-D) Os recomiendo leer “La larga y compleja marcha de CLIP al CLIC”. Aunque el análisis se ha hecho en educación primaria y secundaria, es prefectamente aplicable al entorno universitario. Mi critica es precisamente por la parte de “El papel del profesor sigue siendo muy importante para dar sentido a ese uso de la tecnología”. Seguro que lo habéis oído infinidad de veces: nuestro rol ha cambiado, pero nos resistimos a dejar de ser el centro. Los profesores y profesoras seguimos imponiendo los contenidos, los materiales, la evaluación… y nuestros estudiantes tienen poco (nulo) margen ¿Cómo podemos fomentar, por ejemplo, el aprendizjae permanente si no tienen ninguna posibilidad más allá de elegir algunas asignaturas optativas? Nuestro papel debería haber cambiado a ser facilitadores de los aprendizajes si nos creemos todo esto. Pero siéndo críticos ¿lo hemos hecho de verdad?
Difícil implementar el aprendizaje permanente es (parafraseando al maestro Yoda) cuando nuestros alumnos confían en que google aprenda por ellos (si mañana no me lo sé, busco en google). Y ser facilitador no es precisamente una tarea menor. Una cosa es que el alumno busque y complemente su formación con aprendizaje informal, y otra muy distinta es convertir la enseñanza universitaria en un mooc. Si es el alumno el que elije qué contenidos, que materiales, comos se evalua… ¿cómo garantizamos que una calificación garantiza que se han alcanzado los objetivos de la asignatura? La formación formal debe seguir siéndolo. El aprendizaje informal, la formación contínua, la formación durante la vida… cada vez adquieren mayor importancia, pero la estandarización es necesaria para poder asegurar que un alumno tiene unas mínimas capacidades y competencias. Jordi Adell hizo una exposición sobre estos aspectos el año pasado en la ULL, que puede ser un contrapunto interesante (aunque personalmente tampoco estoy completamente de acuerdo con su postura). Debemos ahondar en que la adopción de la tecnología debe tener un sentido evidente, y debemos huir de la adopción de la tecnología como un fin.
Comparto la opinión, en la entrada sobre competencias transversales hicimos referencia al pensamiento crítico, a la resolución de problemas, al manejo de la información,… esto es el espíritu de la Universidad desde sus inicios, críticas y aportaciones al sistema datan de la época de Newton, Locke, …